SENDERO TORTURABA Y ASESINABA PERIODISTAS PARA IMPLANTAR COMUNISMO

Mientras hoy algunos “periodistas” dulcifican a terroristas como Maritza Garrido Lecca, en los años 80 y 90, Sendero Luminoso mataba cruelmente a hombres de prensa. Aquí una breve vista de mártires que murieron por la verdad: que los secuaces de Abimael Guzmán eran criminales. comunistas.

Decenas de peruanos, así como corresponsales que venían de diferentes países, fueron víctima del cabecilla y la agrupación delincuencial que fundara.

Uno de ellos fue Hernán Tenicela Fierro -del sindicato de Correo y militante del PAP. El 2 de setiembre de 1987, dos sujetos lo acribillaron en Huancayo. Iba de la mano con su hijo de entonces solo 6 años. El menor sufrió graves consecuencias psicológicas, y tuvo que someterse a años de tratamiento.

Testimonio de deudos de Tenicela, víctimas de SL

“Antes de eso me decía que por cada terrorista muerto iban a morir 10 apristas”, señaló su viuda Nelly Ninamango, ante la CVR. La pensión demoró años en llegar por la maldita burocracia, dejando a la mujer sola con tres hijos que cuidar.

El 31 de mayo de 1989, Barbara D´Achille, nacida en Lituania, sufría un destino similar. Con varios funcionarios, iba en un vehículo de la Corporación de Desarrollo (CORDE-Huancavelica) cuando fue interceptada.

Era la más conocida difusora de temas medioambientales en el Perú, pero fue llevada hasta la laguna Tutacocha, donde el cabecilla de la columna de SL le ordenó que le haga una entrevista política y le tome fotos, a lo que Bárbara se negó valientemente.

Secuelas de barbarie iniciada por comunistas asesinos

Su cadáver y el del ingeniero Esteban Bohórquez, fueron encontrados horas después, con signos de tortura. Sus asesinos nunca fueron identificados plenamente.

Ella trabajaba para El Comercio, diario que hoy traiciona su memoria al publicar y avalar que se publiquen un informe sobre una terrorista mostrando en un 90 por ciento fotografías que la presentan como una dulce persona.

Luis Piccone Soto era un periodista de Ica, muy bonachón, ligado al Apra como Tenicela, y respetado por colegas y allegados. Bastó que rechace a los terroristas por medio de fuertes editoriales en Radio Independencia, para ser otra víctima de los secuaces de Guzmán.

Hombre de prensa pagó con su vida rechazar al terror

El 26 de enero de 1989 fue tiroteado y asesinado por un pistolero cerca de su emisora. Todos sabían que habían sido los senderistas, pero el terror era tal que ningún fiscal pudo investigar el caso.

Son varios colegas nuestros que murieron a manos de lo que ahora algunos insisten en llamar “violencia política”. El estadounidense Todd Carper Smith llegó a nuestro país como enviado especial del Tampa Tribune, para investigar sobre narcotráfico.

El 21 de noviembre de 1989, comprobó trágicamente que este delito ya se había emparentado con los comunistas. Se le encontró muerto en un parque de Uchiza después de haber sido secuestrado, cuatro días antes, por Sendero Luminoso.

Decano de la prensa edulcorando a terrorista Maritza Garrido-Lecca

“Esta es la forma en la que mueren los espías norteamericanos”, señalaba una nota con la hoz y el martillo.

Este y otros casos quedaron sin que se identifique y castigue a los autores materiales, pero todos sabemos quiénes fueron los principales autores intelectuales de estas crueldades: Guzmán y su red de delincuentes que quisieron implantar un régimen comunista aplicando el dogma marxista de que “la violencia es la partera de la historia”.

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