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MARISOL ESPINOZA A FAVOR DE QUE PPK NO RESPONDA A INVESTIGACIONES DE “COMISIÓN LAVA JATO”

Legisladora, que pertenece a la bancada de Alianza por el Progreso, integra grupo de trabajo que investiga a Odebrecht y otras empresas brasileñas.

No todos los integrantes de la comisión Lava Jato están de acuerdo en insistir con el interrogatorio del presidente Pedro Pablo Kuczynski en Palacio de Gobierno. La congresista de Alianza por el Progreso, Marisol Espinoza, le recomendó al mandatario que no responda, por ahora, la solicitud que le envió el grupo de trabajo que integra.

Es más, cuestionó el manejo de la investigación que realiza la comisión Lava Jato. “No le recomendaría al presidente ir a la comisión, porque lamentablemente la forma como se ha ido conduciendo la investigación ha sido ir jalando hasta que se llegue al presidente”, manifestó en declaraciones recogidas por Gestión.

Espinoza explicó que una de las preocupaciones que tiene, ante una situación de crisis como la que se vive, es cuidar la investidura presidencial, razón por la cual considera que no es el momento oportuno como para realizar la citación al jefe de Estado.

“El interrogatorio tiene que darse de forma oral, yo espero que haya un mejor momento”, acotó.

“Vitocho” no dio crédito a las excusas expresadas por Marisol Espinoza

Al respecto, su colega Víctor Andrés García Belaunde, de Acción Popular, criticó la postura asumida por Marisol Espinoza e indicó que no es de extrañarse, pues es integrante de un partido aliado al oficialismo.

No me extraña nada porque Alianza por el Progreso es un satélite del Gobierno. Ella (Espinoza) es parte del Gobierno, siempre ha votado a favor de ellos, por tanto, no me extraña lo que diga”, indicó.

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2 thoughts on “MARISOL ESPINOZA A FAVOR DE QUE PPK NO RESPONDA A INVESTIGACIONES DE “COMISIÓN LAVA JATO””

  1. que se puede esperar de esta persona que fue vice-presidenta y no hizo nada al contrario de volvio complice de los ladrones de ollanta y nadine, no tuvo el valor de denunciarlos, fue ella que dijo que velaria los intereses de todos los peruanos, tremenda pinocha, fue nacionalista, se cambio rapido de partido para no perder la mamadera del estado, esas personas nunca mas deben volver a ser reelegidos.

  2. Mostramos tambien el siguiente fragmento del diario donde da a conocer realmente al detalle esta dificil situación. Fuente Cortesía: diariouno.pe
    Usted vea la otra cara de la noticia.

    COMISION LAVA JATO

    Jorge Barata, el hombre que lo sabe todo

    De los 23 viajes juntos, 22 fueron al interior del país; el objetivo era supervisar e inaugurar obras. 14 de los viajes estaban vinculados a la Carretera Interoceánica, Norte y Sur, obra adjudicada a Odebrecht. En cuatro ocasiones también estuvo José Graña, quien fue presidente de Graña y Montero, antigua socia de Odebrecht.

    El representante de Odebrecht en el Perú cuenta con punto y coma, cuándo, cómo, dónde y sobre todo con quién realizó la coima de los tramos 1 y 2 del Metro de Lima, durante el gobierno de Alan García.

    ERNESTO TOLEDO BRÜCKMANN

    Para nadie es un secreto que el segundo gobierno aprista estuvo implicado en casos de corrupción y que la constructora brasileña Odebrecht tenía a la gestión idónea para proseguir con su red de sobornos en el Perú.

    Aunque se sabía que el 15 de diciembre del 2016, el representante de Odebrecht en el Perú, Jorge Barata acudió a la sede de la Procuraduría Federal brasileña en Bahía, su Estado natal, a declarar –dentro del acuerdo de delación premiada– sobre los sobornos que la empresa pagó para adjudicarse los contratos públicos, nunca se supo los pormenores hasta el domingo pasado, en que IDL-Reporteros y el programa periodístico Cuarto Poder difundieron videos de la mencionada declaración y que implica directamente al gobierno de García.

    Barata, en calidad de colaborador eficaz, cuenta en persona el mecanismo de las coimas para ganar las licitaciones del Metro de Lima, y lo hace casi un mes después de que la constructora brasileña contactara y anunciara a las autoridades peruanas su disposición de colaborar con la justicia.

    UNA GRAN VERDAD
    Barata narró a los procuradores Joao Paulo Lordelo y Paulo Roberto Sampaio lo que todos los peruanos sabíamos y padecíamos:

    “El Metro de Lima era un emblema de la ineficiencia del primer gobierno de Alan García. El gobierno de Alberto Fujimori no retomó el proyecto para mantener la caracterización del fracaso del gobierno anterior. Con el gobierno de Alejandro Toledo ocurrió lo mismo. Ninguno le dio prioridad al proyecto”.

    Entre 1989 y 1990, el gobierno aprista suscribió contratos con el consorcio italiano Tralima para la construcción del entonces llamado Tren Eléctrico, por un monto aproximado de 272 millones de dólares de ese tiempo (519.5 millones de dólares al valor actual).

    ODEBRECHT ENTRÓ EN LA TRAMA
    “Me gustaría mucho que Odebrecht fuera la ganadora de ese proceso”, dijo el entonces viceministro de Comunicaciones, Jorge Cuba, al director de Contratos de la constructora, Carlos Nostre; esto fue durante el proceso de licitación del tramo 1 de la Línea 1 del Metro.

    Barata dice que Carlos Nostre le trasladó esa información ya que a Odebrecht sí le interesaba un proyecto importante y con visibilidad.

    “Continuamos con el proceso de licitaciones y las conversaciones con Jorge Cuba fueron avanzando en el sentido que él decía que podía crear una serie de condiciones técnicas en el proyecto y algunas de las subjetivas para pudiésemos tener mayor puntaje técnico y con eso ser beneficiados en el proceso de licitación”, sostuvo.

    PRIMERA COIMA
    En el 2008 Cuba le propuso a Nostre ayudar a la constructora a cambio de una contrapartida (soborno) de 1.4 millones de dólares para que seamos ganadores de ese proceso. “Carlos Nostre me informó y yo lo autoricé”, dijo Barata para luego anotar: “A la hora de presentar un precio al 90%, con el compromiso de Jorge Cuba que era dar el mayor puntaje técnico, teníamos la certeza de ser ganadores de la licitación”.

    COMPLICIDAD DE CUBA
    Al ser preguntado si Jorge Cuba actuó en complicidad con otras personas, Barata dijo que sí.

    “Cuando hablamos de ese proceso, él mencionó que había dos personas en la Comisión que eran de confianza y que permitirían que ganáramos el proceso. Porque el señor Jorge Cuba no estaba en la línea del proceso. No era ministro de Transportes, él era viceministro de Comunicaciones. No tenía una línea de gestión directa sobre el proceso de licitación. Había un comité encargado de eso. ¿Cuál era la garantía que ese comité nos daría el puntaje adecuado? Él dijo que tenía dos personas. Ahí mencionó el nombre de Santiago Chau y Edwin Luyo Barrientos. Y esas dos personas hicieron la validación técnica de nuestro proceso”, dijo Barata.

    Ante la pregunta del fiscal: “¿Esas personas también recibieron ese monto?”, Barata respondió: “Fue un millón 400 mil dólares para el señor Jorge Cuba”.

    Ante la insistencia del fiscal respecto a si Luyo y Chau recibieron el dinero, Barata responde: “Fue mencionado que el Comité también recibió dinero. (…) Nosotros pagamos a través del departamento de Operaciones Estructuradas, a través de un Banco en Andorra a nombre del sobrino del señor Jorge Cuba. (…) Cuando Carlos Nostre habló con Jorge Cuba, y le dijo que yo había autorizado hacer el pago si ganábamos la licitación, entonces participamos, fuimos ganadores y luego hicimos los pagos”.

    BARATA NO MENCIONA A GARCÍA, PERO ERAN TAN AMIGOS QUE VIAJABAN JUNTOS

    El exhombre fuerte de Odebrecht en el Perú tiene mucho que decir.

    El empresario aseguró que Luiz Mameri también sabía del negocio y que “En caso ganáramos la licitaciones teníamos un compromiso de pago de 1 millón 400 mil dólares”, sostuvo.

    Luiz Mameri era por entonces “líder empresarial” de Odebrecht para América Latina y Angola; bajo su cargo se autorizaban los pagos de sobornos que los directores superintendentes bajo su mando acordaran en sus países. Luego de aprobado el pago de sobornos, entraba a tallar el Sector de Operaciones Estructuradas para hacerlos efectivos.

    Ya sea por confusión o por ocultar el nombre de alguien con mayor peso, con quien negoció la concesión, Barata reitera que todo ello también se dio en el 2008, año en que Jorge Cuba aún no era viceministro de Comunicaciones. Recién fue nombrado en marzo de 2009, luego que Enrique Cornejo asumiera el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), en noviembre de 2008.

    Desde un inicio el Metro de Lima se convirtió en una obra cuestionada. El 19 de febrero del 2009 García, Cornejo y Barata viajaron a Cusco para inaugurar un tramo de la carretera Interoceánica Sur. “Fue un viaje al Cusco reprogramado 48 horas después por mal tiempo, no tiene nada de sorpresivo…, todo es pura especulación, no tiene fundamento”, indicó García.

    Se trataba de la única actividad del día, pero en la noche el Mandatario convocó a su Consejo de Ministros. Según el acta de la sesión, el único punto de la agenda fue aprobar un decreto de urgencia para encargar al MTC la ejecución de obras del Metro de Lima.

    Casi en simultáneo y en sesión de concejo municipal, el entonces alcalde de Lima, Luis Castañeda, aprobó la celebración de un convenio con el MTC para viabilizar la concesión de la referida obra.

    Al día siguiente, Cornejo y el alcalde firmaron el convenio marco de cooperación interinstitucional para sacar adelante el proyecto. Ocho días después se publicó en el diario oficial “El Peruano” el Decreto de Urgencia Nº 032-2009, mediante el cual se transfería la entidad a cargo de la ejecución del Metro de la municipalidad al MTC.

    SEGUNDA COIMA, CUBA ELEVA LA COIMA
    Una vez concluida la construcción del Tramo 1 de la Línea 1 del Metro, el proceso de licitación para el segundo tramo ya estaba en curso.

    “Y ocurrió exactamente lo mismo. (…) Jorge Cuba dijo que querían hacer el segundo tramo y hacerlo de la misma forma, con los mismos procedimientos. Solo que ahora el pago sería de 6.7 millones de dólares”, dijo Barata.

    Cuba elevó el valor de la coima; Barata explica ello a los fiscales: “Por el éxito del primero. Entendía (Cuba) que él estaba sintiendo mucho más confianza de exigir una participación mayor. (…) Fueron las mismas cláusulas, mismas situaciones.”

    Barata comentó con Mameri respecto a la nueva solicitud y el aumento de la coima, al que consideraba “un abuso de posición”. Odebrecht tenía dos opciones: o aceptaba o estaba fuera del proceso. La constructora optó por la primera y se hizo de la misma forma, a través de Carlos Nostre.

    Barata reconoce que el negocio fue lucrativo: “El proyecto fue hecho rápido. Fue un modelo que ganó un premio internacional. No hubo ninguna dificultad para hacerlo. (…) Conseguimos hacerlo con un precio bajo, mayor puntaje técnico y fue un éxito”, sostuvo Barata.

    ¿QUIÉNES MÁS SABÍAN?
    Como el segundo tramo del Metro era más largo, el monto era mayor, alcanzando 560 millones de dólares. Tanto el tramo 1 como el 2 los desarrolló Odebrecht en consorcio con la constructora peruana Graña y Montero. Como se sabe, en marzo pasado, Barata declaró ante fiscales peruanos que las socias de Odebrecht tenían conocimiento del pago de coimas por la carretera Interoceánica.

    “El pago ha sido por Odebrecht, pero el resto de empresas sí tenían conocimiento, no detalles, pero sí sabían que existía el acuerdo. Lo que sí es cierto es que se distribuyó entre los consorciados, no recuerdo la fórmula exacta, esto lo verificaré. Esto fue más o menos así, ellos sabían que habíamos pagado, y sabían que tenían que asumir lo que correspondería”, dijo en aquella oportunidad.

    Sin embargo, IDL-Reporteros asegura tener declaraciones de Barata a la Fiscalía anticorrupción peruana y documentos sobre cómo los socios peruanos ponían su parte del soborno también para el Metro de Lima. Según esta versión, Graña y Montero participaba al ceder parte de sus utilidades a Odebrecht cuando tocaba repartir por “riesgos adicionales”. La empresa peruana lo niega.

    “Es práctica común dentro de los consorcios de construcción no solo remunerar a los socios de acuerdo al peso de su participación, sino también en base a la mayor contribución de mano de obra, maquinaria, estudios de ingeniería, elaboración del informe técnico y aspectos similares”, alegó en un comunicado.

    MAMERI CONFIRMA FORMA DE PAGO
    Tras la autorización de Luiz Mameri, los 8 millones 100 mil dólares en coimas por el Metro de Lima, hasta ahora confesadas por Jorge Barata, se pagaron a través del Sector de Operaciones Estructuradas.

    Esto fue corroborado por el propio Mameri, quien dio cuenta a la Fiscalía brasileña el 13 de diciembre del 2016, en Sao Paulo.

    “En abril de 2008, asumí la función de vicepresidente para América Latina y Angola. Dentro de los países bajo mi supervisión estaba Perú. Existía un determinado sistema, que cuando los directores superintendentes demandaban hacer pagos indebidos yo los autorizaba. En este caso específico, autoricé el pago a Jorge Cuba, viceministro de Perú para la línea 1 del Metro, tramos 1 y 2. Un ajuste específico para el Tramo 1, con el valor de 1.4 millones de dólares y un segundo para el Tramo 2, del valor de 6.7 millones de dólares”, relató Mameri.

    Mameri y Barata se conocían muy bien, pues en las décadas de 1980 y 1990 trabajaron juntos en las oficinas de Odebrecht en Ecuador.

    Mameri confirma: “Fui informado sobre ese ajuste (el pago de coimas), después de que el contrato había sido adjudicado a la compañía. No sé precisar las acciones realizadas por el señor Jorge Cuba para beneficiar a la compañía. Yo autoricé a Jorge Barata para que el pago sea realizado”.

    Al igual que anteriores oportunidades, el pago de Odebrecht a Cuba fue hecho en un banco privado en Andorra y en la misma cuenta, con el mismo beneficiario: el sobrino de Jorge Cuba. Se trata de Víctor Muñoz, sobrino de Cuba, que aparece en los documentos de la banca privada de Andorra revelados por el diario español “El País”.

    ¿GARCÍA NI ENTERADO?
    En el video difundido, Barata no menciona a Alan García. Aunque el exmandatario pareciera estar desentendido, se sabe que el expresidente y Barata viajaron juntos 23 veces, durante el segundo gobierno aprista entre el 2006 y el 2011; esto se supo por medio de los registros de actividades dentro y fuera de Palacio de Gobierno.

    De los 23 viajes, 22 fueron al interior del país; el objetivo era supervisar e inaugurar obras. 14 de los viajes estaban vinculados a la Carretera Inteorceánica, Norte y Sur, obra adjudicada a Odebrecht. En cuatro ocasiones también estuvo José Graña, quien fue presidente de Graña y Montero, antigua socia de Odebrecht.

    “Hemos estado en Palacio, sí, con la presencia en algunas ocasiones del presidente Alan García o algunas veces para poder coordinar inauguraciones de obras (…) Específicamente esta reunión que usted menciona, de siete días antes de la propuesta, yo no sé exactamente de qué tema hemos tratado, no sé si de alguna inauguración, pero el presidente García no se involucraba en ninguno de los temas de los proyectos de adjudicación o cosa, porque eso era llevado por ProInversión o el Ministerio de Transportes, o los ministerios. O sea, esto no es tema que trate un presidente, nunca se trataba ningún proceso, más bien ni nos ocurría llevar un tema de esto a Palacio porque nos botaría de ahí”, sostuvo el año pasado Barata.

    Barata conoce muy bien al Perú y a la justicia peruana; precisamente por eso, sabiendo de las debilidades del Poder Judicial peruano y de lo impredecible de sus fallos, llegó a solicitar la prescripción de su delito de tráfico de influencias pero el juez Richard Concepción Carhuancho se lo negó. Hoy se encuentra en Brasil en calidad de colaborador eficaz.

    En la Fiscalía se espera que el exhombre fuerte de la sede de Odebrecht en el Perú amplíe y complete su declaración. Las versiones de Barata y Mameri encajan y esclarecen aún más la cosa, pero hasta el momento no revelan la identidad de AG, algo indispensable para hacer justicia.

    AG no puede negar que gente de su entorno recibió coimas

    Especialistas dicen que Ministerio Público debe profundizar en investigaciones al entorno de Alan García que recibió sobornos de Odebrecht.

    El expresidente Alan García ha dicho que Jorge Cuba y Edwin Luyo no son sus “ratas”; sin embargo, la realidad pareciera ser lo contrario pues estos dos personajes que recibieron las coimas de la empresa Odebrecht trabajaron en puestos claves durante su segundo gobierno.

    En las declaraciones que Jorge Barata, exjefe de Odebrecht en el Perú, dio a fiscales brasileños explicó el mecanismo de las coimas para ganar las licitaciones del Metro de Lima.

    En los videos difundidos el domingo Barata manifiesta que el exfuncionario del gobierno aprista Jorge Cuba propuso a Carlos Nostre, entonces director de contratos de la brasileña, beneficiarlos en la licitación del tramo 1 del Metro a cambio de un millón 400 mil dólares. Nostre lo comunicó a Barata y este a Luiz Mameri, vicepresidente de Odebrecht para América Latina, quien autorizó el soborno.

    Cuba le dijo a Barata que para asegurar la entrega de la licitación tenía dos personas en el comité encargado del concurso: Edwin Luyo y Santiago Chao. Para el tramo 2 del Metro, se hizo la misma operación, pero la coima esta vez fue de seis millones 700 mil dólares.

    Las transferencias de coimas fueron depositadas en una cuenta a nombre de Víctor Muñoz, sobrino de Cuba, que aparece en los documentos de la banca privada de Andorra. Asimismo, Barata dijo a los fiscales peruanos que las socias de Odebrecht participaron en el pago de coimas por la carretera Interoceánica.

    HOMBRES DE CONFIANZA
    El exlegislador Juan Pari refirió que tanto Cuba como Luyo eran hombres de confianza de Alan García por lo que debe profundizarse la investigación sobre sus movimientos financieros y las cuentas que tienen en el exterior, pues por ahí podría estar la ruta del dinero que permitiría demostrar quién fue el que se benefició realmente con las coimas.

    Sostuvo que García siempre ha tratado de diluir a la persona natural y al que ha tomado decisiones, y por eso es necesario desentrañar la columna de testaferros que se ha creado para ocultar el dinero, eso siempre hace una empresa o personaje corrupto.

    Pari consideró necesario que se investigue a García y a todo su entorno, no solo a Cuba, Luyo y Luis Nava (a quien considera una pieza clave), sino también a Pilar Nores y a Roxanne Cheesman.

    QUISIERON OCULTAR
    Recordó que en la primera Comisión Lava Jato que formó el Congreso se buscó ocultar los hechos de corrupción que se habían registrado en las tres gestiones anteriores. Pari dijo que en el único informe aprobado en mayoría se aliaron el humalismo, el Apra y Perú Posible, porque sus respectivos gobiernos estaban involucrados y mutilaron información valiosa. Por ello se vio obligado a presentar un dictamen en minoría.

    El excongresista Sergio Tejada anotó que aún hay mucho por investigar y Alan García no puede desconocer la relación que tuvo con personajes como Jorge Cuba y Edwin Luyo, que han aparecido a raíz del escándalo de Odebrecht.

    Dijo que es evidente que hay nerviosismo en las filas del Partido Aprista debido a que las investigaciones empiezan a esclarecer las relaciones del caso Odebrecht con personas muy cercanas al entorno de Alan García.

    LOS IMPLICADOS
    Recordó que primero una persona de su confianza, como Facundo Chinguel, fue acusado del caso de los narcoindultos, y luego, con las investigaciones de Odebrecht, aparece Jorge Cuba, quien recibe coimas del Metro 1.

    Luego aparece Miguel Atala, quien habría recibido una presunta coima, o al menos dinero, de uno de los bancos que utilizaba Odebrecht para las coimas en Andorra y después surge el nombre de Luis Nava.

    El expresidente de la Megacomisión, considera que no es casualidad que cuatro personas de su entorno estén vinculadas a presuntos actos de corrupción, tres de ellas vinculadas a Odebrecht.

    Precisó que es muy difícil creer que García Pérez no haya sabido lo que hacían en su gobierno personajes que eran de su máxima confianza. Añadió que hay mucho por investigar y hay muchos temas sueltos que increíblemente la Fiscalía no ha preguntado aún.

    EL TESTAFERRO
    Para la abogada Rosa María Palacios, lo más probable es que Jorge Cuba fue el testaferro de García en las negociaciones con Odebrecht, ya que como funcionario de mando medio no tenía “el poder” para decidir sobre las adjudicaciones y porque -finalmente- la línea 1 fue entregada mediante un Decreto Supremo que firmó el exmandatario aprista y el exministro Enrique Cornejo.

    “El tema es bastante claro, -lo señala Pedro Cateriano en su libro y esta investigación de La República-, Alan García tiene signos de riqueza que no calzan con sus ingresos, pero ¿qué dijo Peláez Bardales, su amiguísimo, (cuando lo investigó)? Que no había ningún enriquecimiento ilícito, por lo tanto, García tiene ganado en Fiscalía algo que se llama cosa decidida. Entonces, para volverlo a investigar tienen que haber hechos nuevos. Pero yo no veo ningún interés del fiscal de la Nación en hacer siquiera una investigación seria sobre el caso García”, señaló.

    Palacios refirió que Cuba era viceministro de Comunicaciones, no de Transportes y “Barata en su testimonio ha narrado las formas en que le pidió las coimas y se las pagó… ¿Por qué Cuba le garantizaba resultados a Barata? ¿Por qué el señor Cuba no gastó ni un sol de su coima? Está claro que Cuba fue testaferro de alguien que tenía el poder. Barata no quiere implicar a García ni a Cornejo y eso está claro”.

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