EL ADIÓS DE PPK: “NO LLOREN POR MÍ, HAY QUE SEGUIR TRABAJANDO”

En la puerta de Palacio de Gobierno, su principal colaboradora, Ana María Masseur, no pudo contener las lágrimas

Antes de salir de su casa de la cuadra 9 de la calle Choquehuanca, en San Isidro, Pedro Pablo Kuczynski, pidió que lo dejaran solo en su estudio de la primera planta, rodeado de sus libros de Economía y los retratos de sus padres, aquel médico polaco que llegó al Perú a curar leprosos y aquella maestra de Ginebra que lo introdujo en el mundo de la música. Nadie lo interrumpió.

Cuando por fin decidió abordar la camioneta de Seguridad del Estado, Kuczynski- con el borrador de su carta de renuncia en el bolsillo- pidió al chofer que lo llevara a la casa del arzobispo de Lima, el cardenal Juan Luis Cipriani, en la calle Los Nogales, a quien en tono confesional le dijo que dimitiría pero dejando en claro que no era culpable de nada. Al término de la reunión de unos 20 minutos, Cipriani le dio la bendición.

Ahí la prensa le perdió el rastro, pero este portal pudo conocer que se habría dirigido, entre otros puntos, al local del Instituto País, la ONG que maneja con el congresista Gilbert Violeta, en la segunda cuadra de la calle Barcelona- también en San Isidro- cuyo local le sirvió de cuartel general durante la campaña electoral del 2016, en medio de los muchos PPKuys que lo apoyaron.

“Avengers” dando su último adiós a aliado PPK 

Cuando por fin llegó a Palacio de Gobierno, cerca de las 2:00 de la tarde, fue recibido por Anamaría Masseur Ugarriza, una guapa mujer que en el papel es la secretaria de Actividades pero que en la práctica es su colaboradora de más confianza. Ella- quien manejó el ‘war room’ precisamente en el local de la calle Barcelona- le preguntó varias veces si la renuncia estaba decidida. Cuando PPK se lo confirmó, Any rompió a llorar.

Pedro Pablo Kuczynski la abrazó y le dijo: “No lloren por mí, hay que seguir trabajando”. Luego salieron e improvisaron una reunión con otros colaboradores como Angela Huatay Benites, la jefa de Prensa de Palacio de Gobierno desde el 28 de julio del 2016, y Mariela Béjar Castañeda, la recién nombrada jefa de la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).

Colaboradores de trabajo terminaron llorando. ¿Porque se quedan sin trabajo?

No tenemos noticias claras de la reunión que debió sostener con la premier Mercedes Aráoz, quien parece estar más preocupada en preparar una trinchera ante la llegada del virtual nuevo presidente del Perú, Martín Vizcarra, a quien ha instado varias veces a renunciar al cargo.

Luego de grabar su discurso de despedida con su gabinete en pleno, Kuczynski Godard salió a la puerta de Palacio de Gobierno seguido de cerca por Huatay Benítez y Masseur Ugarriza, quienes le dieron el último adiós presidencial con un beso en la mejilla al pie de la camioneta que lo sacó de la sede presidencial después de 601 días de turbulencia política. Masseur volvió a llorar.

Artículos relacionados

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Close