Opinión

DE LA FALSA PROGRESÍA AL VERDADERO PROGRESO

Nuestra nueva y joven colaboradora estrena columna revelando cómo el “correctismo político” impide la superación personal y profesional de muchos peruanos

The Pilot. Personaje de ficción. Sus dichos y comentarios no responden necesariamente a las opiniones de su autora. @twitthepilot (Twitter), @facethepilot (Facebook)

Ante todo, es un gusto estar aquí con ustedes. Ahora, si vas a leer mi columna y dentro de tu corazoncito hay un poco (o quién sabe, demasiado) de semilla “caviar” o “progre”, te advierto que leyéndome quizás puedas renegar. Te ahorraré la bilis y tus frases como “¡Qué falta de empatía! ¡Misoginia! ¡Facha! ¡Conciencia social!”

No, en serio. Si eres hipster/progre/caviar/rojimio/feminazi y esas cosas raras, mejor no me leas. No, no te hagas ese daño. Además, de todas formas dudo que me puedas entender, muchacho (a) “creativo”.

Aquí se dice todos, no todxs, ni tod@xs, ni mucho menos todes, aquí se habla bonito, como gente y punto.

Siguiendo con la presentación, para las personas normales, que abrazan el bello capitalismo como un medio que le da la gran oportunidad al ser humano de construir su propio destino -lo cual lo dignifica de plano- para ellos y toda persona libre de odio recalcitrante en su interior, les comento:

Ideas del pasado impiden que algunos jóvenes se desarrollen

Alguna vez creí ser -llamémoslo así- de centro izquierda. Nunca militante, gracias a Dios, pero sí, anduve cerca del mundo de la música, lo cual es bello, más no lo es el ambiente local, y en ese círculo es que como joven “idealista” alguna vez, creí el cuento del “estado opresor”, privándome muchas veces, por no “desentonar” de cosas en verdad hermosas.

Para empezar, me privé de vivir por aferrarme a ideas del pasado. Como joven, me privé de algo muy importante y que hace falta en sobremanera con esta generación: me perdí de la ambición, sentir el hambre visceral de ir más allá, el superar constantemente las taras del tristemente célebre tiempo en que vivimos.

Sí, alguna vez me leí un poco de Mariátegui y Marx. Años atrás lo hice, por recomendaciones dentro de ese ambiente bohemio del arte local, pero lo peor de todo es que alguna vez creí esas falacias, esas ideas absurdas y obsoletas.

Gracias a Dios, enhorabuena, para bien de mi familia y el propio, me di cuenta a tiempo de que cometía un gran error y desde aquel día empecé a vivir. Abrí mi mente y espíritu a cosas hermosas, y fue entonces cuando cosas hermosas empezaron a suceder, contantes y sonantes empezaron, de golpe, a suceder.

“Decidí hacerme piloto y sucedió”

Fue gracias a que cambié mi manera de ver la vida, que mi vida misma empezó a cambiar, y por ello a embellecerse mucho más. Fue así que aún con juventud en las venas, decidí hacerme piloto y sucedió. Ahora no puedo estar más feliz por haber tomado aquella tan acertada decisión. Mi vida, más que nunca, se encaminó y hoy mis sueños son más reales que nunca.

Después de haber pasado por la música, el teatro, artes plásticas y sobre todo la producción de conciertos, mi faceta empresarial (algo de lo que sí aprendí mucho), me acercó en cierta forma a una versión más fuerte y visionaria de mí.

Todo llegó desde que decidí alejarme de las “malas influencias bohemias”, aunque en lo personal nunca fui una bohemia neta. Mis amistades sí lo eran y eso, aunque ustedes no lo crean, a un ser humano a veces lo ata, como un círculo vicioso a una gran limitación y ese es el desgano, el desgano por ir más allá, por ser persistente, por crecer de verdad, por amar a carta cabal lo que haces.

Al alejarme de las juntas perjudiciales y abrazar a las personas que podían sumar a distintos niveles en mi vida, fue también que dejé de privarme (por prejuicios), el conocer otras artes, y fue así que me di la oportunidad de conocer la tauromaquia. ¡Oh si! No se imaginan lo que fue, me sentí tonta por haberme perdido tantos años de una afición por un arte tan sublime, lleno de música y color, pero sobre todo de pasión, magia infinita y tradición. Olé siempre.

Encariñada con el libre mercado del capitalismo

Así que aquí me tienen, creyente en Dios, compositora, empresaria, madre de familia, taurina, pintora (de hobbie), simpatizante con las ideas sesudas de derecha y centro, encariñada con el capitalismo, pero sobre todo piloto, no sólo de aeronaves, sino de mi vida.

Atte.

The Pilot

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2 thoughts on “DE LA FALSA PROGRESÍA AL VERDADERO PROGRESO”

  1. Asu Doly… interesante comentario:
    Todo llegó desde que decidí alejarme de las “malas influencias bohemias”, aunque en lo personal nunca fui una bohemia neta. Mis amistades sí lo eran y eso, aunque ustedes no lo crean, a un ser humano a veces lo ata, como un círculo vicioso a una gran limitación y ese es el desgano, el desgano por ir más allá, por ser persistente, por crecer de verdad, por amar a carta cabal lo que haces.

    Las influencias bohemias no son malas en su totalidad, lo malo es que tomes con gente que no vale la pena y que no tenga nada en cabeza y bueno descontrolarse demasiado, cuando su tema de conversación es solo tomar y tomar, salud y salud,…. y que hay pues…. creo el cambio tuyo es juntarte con gente que valga la pena, con buena educación y cultura de valores…. saludos…mi estimada Dolly Rocker..
    Ahora que eres piloto supongo se abre un mundo distinto en lo laboral y en lo personal, seguro conseguiras lo mejor para ti y tu hija.

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