FREDDIE MERCURY, EL GAY SIN LOBBY

A raíz del éxito de la película sobre el vocalista de Queen, The Pilot recuerda que el inmortal artista no necesitó ningún privilegio -como ahora pretenden unas ONG- para ser grande

 

Freddie Mercury, o Farrokh Bulsara (según su acta de nacimiento en 1946), ha saltado nuevamente a la cima de la popularidad mundial, tras el estreno del taquillero biopic británico-hollywoodense Bohemian Rhapsody. Ahora, en la era digital, esto se ve reflejado en millones de escuchas en Spotify disparadas a más del 200% en el canal oficial de la que en vida fuera su banda, Queen.

El lado más positivo de todo esto es que el planeta entero vuelve a escuchar rock, y del mejor. La cereza del postre, Queen, banda rockera de los años 70s y 80s, ha superado con creces a los intérpretes insulsos del reggaetón de hoy.

Vayamos al punto central, ahora con la vida de Mercury de nuevo en la palestra, a causa de su homosexualidad se puede apreciar la clara y contundente diferencia entre él y los miembros de la comunidad LGTBi.

Ellos, muy “activistas” bullangueros inadaptados sin ningún talento, que en realidad son títeres del dinero de sus ONG, George Soros y lobbies neo-marxistas. Él, por su parte, un artista a carta cabal, con genio infinito y mucha voz.

Mercury fue un gay consecuente y respetable también, pues jamás respondió a un lobby, ya que vivió como lo que era: un hombre homosexual, nunca busco mutilarse, “cambiarse” de sexo, ni mucho menos casarse con otro hombre.

Freddie, un muchacho que nació en una familia humilde de Tanzania, que luego emigró hacia Inglaterra. Fue allí donde persiguió su sueño de convertirse en músico profesional y después de conocer a Brian May, John Deacon y Roger Taylor.

Su novia (si, su novia Mary Austin, con quien tuvo la oportunidad de formar una familia, alguna vez), lo encaminó en carrera, y alcanzó el éxito a base de mucho esfuerzo con Queen, una banda que revolucionó la música para bien en muchos aspectos. En especial porque llevó a las masas la música clásica en forma de rock.

Al margen de su inclinación sexual, todo lo que tuvo, todo lo que logró, lo hizo a punta de tenacidad, de fiel compromiso con sus anhelos, de pura perseverancia. No lo consiguió en marchas para acabar con las familias de cada país, ni para imponer sus ideas a la sociedad como un comunista o paria.

No. Él vivió su homosexualidad sin pretender que la sociedad se adapte a él. Asimismo, se ganó el amor del público gracias a decenas de magníficos conciertos, con un despliegue en escena espectacular y un canto e interpretación sublime. No obligó a la sociedad a quererlo, él se hizo amar.

Por otro lado, volviendo al tema de la inclinación sexual, se sabe que murió a causa de HIV, enfermedad que por ese entonces tuvo altas tasas de contagio entre homosexuales. Es probable si él hubiera rechazado esas inclinaciones así como las juntas perjudiciales, es que hasta el día de hoy el mundo lo tendría vivo haciendo música, al igual que Paul McCartney y otros genios.

De todas formas, tras la vasta obra y legado musical que dejó, Freddie Mercury es y será siempre una leyenda, una leyenda con un nombre bien ganado. Así, que Dios salve por siempre a la reina. Por supuesto, sin lobby.

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2 thoughts on “FREDDIE MERCURY, EL GAY SIN LOBBY”

  1. Algunos a cuya repartición de neuronas no fueron, piensan comparar los tiempos de Freddie Mercury y la formación religiosa de sus padres y los tiempos de los años 80 con hoy a 35 años de esa realidad, en la que muchos homofóbicos se han quedado, y desearían que así se queden todos los que sienten diferente a ellos, dentro del Closet, con sufrimiento por no aceptar lo que su naturaleza les pide. No hizo lobby porque estaba haciendo música, y porque la sociedad era más “cerrada” de lo que es hoy. Cerrada como muchos corazones y lógicas negacionistas de que todos los seres humanos somos diferentes y que ser HOMBRE o MUJER, no cambia a nadie, lo que cambia es la forma de darse amor.

  2. Ya salieron los rojetes indignados… me gustó el artículo siempre poniendo el dedo en la llaga The Pilot… que se cuiden los marxistas, ya déjense de tanta mariconeria porque este artículo dice la verdad los gais no necesitan ongs necesitan dejarse de mariconeria y buscar empleo.

    Sigue así!

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