Opinión

194 AÑOS DE LA BATALLA DE AYACUCHO Y DÍA DEL EJÉRCITO DEL PERÚ

Ante la celebración de nuestra más antigua institución castrense, el coronel Oswaldo Zapata reflexiona sobre los retos que nuestros militares enfrentan frente a gobiernos incapaces

9 de diciembre de 2000. El Ejército había estado secuestrado por 9 años, sometido al poder de una cúpula militar que actuó ventajosamente y en forma aislada en modo de organización criminal para apoderarse de dineros públicos. La moral de nuestros oficiales y suboficiales estaba quebrada, la imagen institucional desdeñada… Había un rechazo generalizado de parte de la sociedad en su conjunto.

Se venía una purga descomunal en la gloriosa institución. Los remanentes, lugartenientes y algunos allegados al círculo más íntimo de Hermoza y Montesinos, supieron sobrevivir. Otros fueron resucitados en los gobiernos de Valentín Paniagua y Alejandro Toledo. La tendencia era marcar distancia con todo lo que oliera a fujimontesinismo.

A finales del 2000, la celebración del aniversario de la Batalla de Ayacucho pasó a un segundo plano. Ese año los héroes de Ayacucho serían casi no recordados y olvidados por las circunstancias políticas e institucionales que atravesaba el país.

El gobierno, en menos de tres meses, había relevado y nombrado hasta tres comandantes generales: José Villanueva Ruesta, Walter Chacón Málaga y Carlos Tafur Ganoza. Este último, sin motivo alguno, se arrodilló para pedir perdón al Perú a nombre del Ejército, como si todos los miembros del viril Ejército Peruano hubieran estado comprometidos en actos de corrupción.

Han pasado 18 años y el Ejército ha sabido levantar su edificio moral, sus integrantes han intentado fortalecer su precaria institucionalidad, han sabido recuperar el respeto de la sociedad, mejoraron la capacitación y perfeccionamiento, se sometieron al sistema nacional de control y fortalecieron su equipamiento.

Se hicieron realidad los proyectos “Purisuncho” sobre mejoramiento de la capacidad de transporte terrestre (615 Vehículos 6×6); “Salkantay” sobre mejoramiento de la capacidad de transporte aéreo (24 Helicópteros MI-171-SH) y “Jucram” sobre mejoramiento de la capacidad del sistema de artillería (27 Vehículos Lanzacohetes 90B).

Sin embargo, existe un período de oscurantismo institucional durante el gobierno de Ollanta Humala. Los comandantes generales de la época, en complicidad con el entonces presidente, facilitaron esta ruptura.

En la actualidad, el Ejército quiere reorientar sus objetivos, para ello debe iniciar verdaderas reformas y lucha frontal contra la corrupción: “Cero liquidaciones” y cárcel para quienes se apropien del dinero de todos los peruanos. El Ejército de hoy solo necesita “tener las ganas de cambiar de verdad” y estará listo para vencer y proteger al país ante las nuevas amenazas y prioridad de roles.

A los militares de este siglo, los que pertenecen a la era del conocimiento, del planeamiento estratégico, del presupuesto por resultados, del accionar conjunto y la transparencia del presupuesto público, el reconocimiento y respeto de todo el Perú.

FELIZ ANIVERSARIO, EJÉRCITO DEL PERÚ

Oswaldo Zapata, coronel EP y doctor en Desarrollo y Seguridad Estratégica @OswaldoZapata

Artículos relacionados

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

también puedes ver

Close
Close