Opinión

EL PERÚ SIEMPRE TE AMARÁ, CIPRIANI

En esta fecha especial, The Pilot rinde homenaje al cardenal que ayudó a derrotar al terrorismo, lo cual le costó una campaña de calumnias comunistas, las cuales el tiempo y la verdad han desmentido

No es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós. Te vas, cardenal Juan Luis Cipriani, nuestro mejor cardenal. Dejas un enorme vacío en el Perú, un vacío muy difícil de llenar, pero al mismo tiempo te fijas en nuestros corazones como una figura incontrastable y ejemplo a seguir. Un hombre de fuertes convicciones y profunda devoción a Dios. Quizá por ello incomprendido y rechazado en los sectores caviares-comunistas de nuestro país.

Para quien no sabe, él proviene de una célebre familia de banqueros, pero en lugar de elegir el mundo del empresariado eligió dedicarse en cuerpo y alma a Dios. Asimismo, a pesar de por ‘ironías de la vida’ tener como pariente al “Ministro Chinchero”, un caviarón tan caviaron como el mismo Gorriti.

A pesar de menudo detalle, en lugar de optar por la senda roja, hizo lo contrario: siguió firme cual roble, en su valiente lucha frontal contra el comunismo, en especial cuando este dio origen al terrorismo que enlutó a nuestra patria en los años 80 y 90, así como la defensa de los valores tradicionales de nuestra nación.

Hagamos un breve repaso por su biografía:

Juan Luis Cipriani Thorne (Lima, Perú, 28 de diciembre de 1943) cursó primaria en el Colegio Inmaculado Corazón (1948-1953) en Lima y secundaria en el Colegio Santa María Marianistas y en el Colegio Sagrados Corazones Recoleta. Luego siguió Ingeniería Industrial en la Universidad Nacional de Ingeniería.

Cipriani junto al recordado Papa Juan Pablo II

Estudia en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de la Prelatura del Opus Dei en Roma y en la Universidad de Navarra en España. Se titula como doctor en Teología, y es ordenado sacerdote en la Basílica de San Miguel de Madrid, el 21 de agosto de 1977.

En 1988, Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Ayacucho. En 1991, tras retirarse el titular, cobra protagonismo con la recuperación de muchos templos, reabrió el Seminario Mayor de Huamanga y regresó la misa todos los domingos en la Catedral.

Su labor episcopal la desempeñó durante la época del terrorismo en el Perú. Sin embargo, sectores comunistas y caviares reprochan su gestión acusándole de negar asistencia a las personas que fueron víctimas de la violencia.

Ante tamañas falacias, respondió el 2003: “Rechazo totalmente el prejuicio que han hecho sin consultar a alguien que tuvo la responsabilidad de estar al frente de la iglesia de Ayacucho, cuando esto significaba permanente amenaza de muerte. Todo esto no ha sido reconocido, se ha hecho una interpretación pequeñita. No lo acepto por no ser la verdad”.

Tuvo un papel fundamental en el rescate de cientos de personas secuestradas por el MRTA

30 de enero del 2000. Ingresa a la Catedral de Lima como arzobispo y primado del Perú. Un año después Juan Pablo II lo nombró cardenal, decisión respaldada por un Consistorio realizado en Roma. Fue el primer miembro del Opus Dei en recibir este título. En mayo del 2001, el Papa lo incorporó a la Congregación para las Causas de los Santos.

Fue nombrado por el papa Benedicto XVI como miembro de la comisión encargada de revisar las conclusiones del reciente Sínodo de los obispos, que tuvo lugar en 2008. Asi como miembro del Consejo de Economía del Vaticano.

Héroe de la paz

Pero la imagen de Cipriani que personalmente atesoro, como el más grande recuerdo de admiración, fue como mediador en la crisis de rehenes en la residencia la embajada de Japón en Lima. Catorce terroristas (MRTA) habían capturado violentamente -el 17 de diciembre de 1996- a centenares de personas.

Gracias a tamaña acción heroica, se evitaron muchas bajas civiles, muchas muertes, de personas inocentes.

La frase que hasta ahora causa urticaria en la izquierda caviar

Como parte de su repulsion al Terrorismo, alguna vez se declaró personalmente a favor de la pena de muerte hacia Abimael Guzmán. Aplaudo de pie ese gesto de solidaridad con todas las familias enlutadas por aquel genocida.

Por ello, leo con pesar, como una actriz que evidentemente no conoce su biografía, suelta con ligereza frases abominables vía Twitter como “Fuiste un ser muy nocivo para los católicos, hiciste mucho daño a la iglesia, tu odio hacia las mujeres es evidente, tu oscuridad es terrorífica, necesitarás muchas vidas para pagar”, entre otras perlas.

Primero, es completamente FALSO que él ODIA a las mujeres. Soy mujer y jamás (desde que tengo uso de razón) me sentí odiada por nuestro cardenal, de hecho. Si odiara a las mujeres, odiaría también a la Santísima Virgen María en lugar de venerarla. Es una falsedad total lo que afirma esa actriz, evidentemente llena del odio que hoy comunistas propagan en corazones de los peruanos.

Segundo, JAMÁS fue un ser nocivo para las familias católicas peruanas. NUNCA hizo daño alguno a la iglesia, todo lo contrario. En los últimos años, nuestro muy querido Cipriani ha sido el principal gestor de la “Marcha Por La Vida”, movimiento que defiende con gran compromiso las vidas de los niños por nacer. ¿Qué cosa más sublime y noble que aquello puede existir? Pues ninguna, y lo digo fuerte y claro: NINGUNA.

Fue promotor de multitudinarias movilizaciones contra le legalización del aborto

Y tercero, la oscuridad terrorífica radica en el corazón de esa actriz para atreverse después de estas fechas de recogimiento católico a destilar tanta ponzoña comunista. Seguramente nuestro cardenal rezará por ella, ya que estoy completamente segura de que el rencor no tiene lugar en su corazón. Así lo mandan las sagradas escrituras.

El Perú hoy está rodeado, cual hienas, por impresentables disfrazados de “progresistas”, cuando en realidad son comunistas que hacen lobby (LGTB, “feminismo”, ateismo, aborto) a expensas de desestabilizar a la sociedad, pero lo más peligroso a nuestras familias, irrumpir en ellas con su ideología de género insana.

Este Perú te da las gracias, desde el fondo de su alma, porque sin ti, este país, espiritualmente sería tierra de nadie; y estos comunistas, además de tener mayor presencia política, habrían robado vilmente las almas de nuestros ciudadanos, de nuestros hombres y mujeres, pero lo más aberrante, de nuestros niños.

Ojalá no dejes el activismo, incluso sería magnífico tenerte oficialmente en política, que mejor ejemplo que tú para demostrar con hechos como es que las cosas se deben hacer, para defender nuestra cultura, amor a Dios, identidad y tradiciones.

Juan Luis Cipriani y el actual pontífice, el Papa Francisco

Tú eres un líder a quien millones de peruanos seguiríamos con placer y honor, ya sea que decidas ser la cabeza o darle tu respaldo a ese “Bolsonaro Peruano” que el país pide tanto a gritos, para salvarlo del nefasto comunismo.

Mi más profundo deseo es que en la actividad que elijas seguir tengas mucho éxito y bendiciones infinitas, Dios y nuestros corazones, el de la mayoría de peruanos, está contigo.

Los peruanos te amamos y te vamos a extrañar, porque has sido el mejor hasta ahora, el más bravo de bravos. Aún así, un pálpito me dice que seguirás muy cerca de todos nosotros. Amén.

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4 thoughts on “EL PERÚ SIEMPRE TE AMARÁ, CIPRIANI”

  1. ¡Grande! Cardenal Juan Cipriani el Perú te quiere, admira y respeta a diferencia de ese cura caviar rojazo que se queda. Un príncipe de la iglesia nos deja. Gracias Pilot por el merecido homenaje te pasaste!

  2. Honorable Cardenal Juan Luis Cipriani: Gracias por haber estado tantos años defendiendo a un Perú herido y vapuleado no solo en su fe, sino tambien en sus valores y sus raíces culurales y sociales, en sus costumbres. Me refiere al peruano que como yo, nos hemos visto manipulados por ideologías venidas de fuera. Nos has defendido cuando nuestra voz no era escuchada, cuándo nuestra incertidumbre al no saber cual sería nuestro destino con gobrrnantes que ocupaban y ocupan instituciones no para servir sino para servirse nos mantenían y aún nos tratan de mantener confundidos..
    También.Monseñor, te has fajado por nosotros defendiendo a la familia,.la vida del aún no nacido. Defendiendo bien claro la dignidad de la mujer peruana. A una mujer que se respete y que no se deja arrastrar por vanalidades y amoríos baratos sino que busca el amor verdadero en el matrimonio y /o en otras dimensiones en las cuales es y me incluyo, capaz de sacar adelante a nuestra patria. Sigue con nosotros.

     

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