ASESINATO ÍNTIMO, Y NO FEMINICIDIO, EN AUMENTO

Periodista Jenny Zúñiga explica cómo podría castigarse mejor a los cobardes que lastiman mujeres, actualizando nuestra legislación, a fin de que no se tergiverse una causa justa

La violencia contra las mujeres es cosa solo de hombres. Hoy observamos, por los asesinatos continuos en el Perú, que existe una tendencia y nada más a la violencia intima. El homicida siempre es alguien conocido de la víctima. A este tipo de crimen se le denomina en países más desarrollados “asesinato íntimo”.

En el Perú se reconoce a 173 víctimas en lo que va del año. Sin embargo, estamos completamente seguras que estos datos se presentan incompletos. Estas cifras reducen a una parte muy concreta de los asesinatos machistas, la de agresores conocidos de las víctimas. En estos informes no se presentan los otros tipos de crímenes machistas como el “feminicidio por prostitución” en un país donde el consumo de este servicio (principalmente en el Perú profundo y sus fronteras) contribuye con mayores beneficios económicos que la industria automotriz.

En las últimas estadísticas de la Policía de Criminalística no se presentan cifras concretas y en los medios de comunicación, como la televisión, no se habla de ellas con la importancia debida. Están desapareciendo mujeres, están siendo asesinadas, y, en este mismo momento en el que escribo, tengo la seguridad de que muchas mujeres viven con un machista capaz de vulnerarle la vida todos los días.

Con malas miradas, empujones, violaciones, secuestros silenciosos en su misma habitación o se las presionan para que no vista a la moda. En suma, una y miles de mujeres más están soportando en silencio la opresión de un obsesionado por celos.

La realidad nos otorga indicios preocupantes del posible estatus en Perú del asesinato íntimo: que es el asesinato cometido por un hombre con quien la víctima tenía o había tenido una relación o vínculo íntimo (marido, exmarido, novio, exnovio o amante). No obstante, este tipo de crimen solo representa una parte del rompecabezas total que constituye el fenómeno del feminicidio, en particular, y la violencia de género, en general en nuestro país.

Los derechos de las mujeres representan una variable fundamental a la hora de medir el estatus democrático de cualquier país. De ahí la importancia que tiene este tipo de denuncias contra los gobernantes del Perú que, al parecer, poco les importa. Los políticos lo demuestran con el poco interés de llevar a las mujeres a la política, lo cual podría generar un gran impacto para proponer y actuar directamente desde el gobierno y así combatir estos asesinatos con leyes contundentes.

Estereotipos sexistas y los mitos de violación que circulan en la sociedad siguen influyendo en los discursos penales y afectan durante los juicios. Por ejemplo, sólo entre un 2% y un 5 % de los delitos de violencia sexualizada que ocurren en Perú se denuncian, y de éstos sólo un 9% llegan a una sentencia, según estudios oficiales del 2018.

Este cálculo resulta en la impunidad formal de aproximadamente el 98% de los delitos de violencia sexualizada que se cometen. El problema aquí es la falta de instrumentos legales y falta de aplicación por las instancias de procesamiento penal y la suspensión de los juicios,

Estos datos y estas últimas noticias a nivel nacional contribuyen a generar un análisis de la violencia de género en el ámbito de la pareja y de cómo esta afecta a hombres y mujeres. Aunque la información  presentada a los peruanos  es en su mayoría cuantitativa y carece de datos cualitativos que nos permitan hacer análisis más complejos, aun así nos posibilita plantear algunas hipótesis.

Esto que tenemos es, como ya hemos dicho, una pieza del complejo entramado de la violencia hacia las mujeres. Faltan, por ejemplo, las asesinadas fuera del ámbito de una relación de pareja o expareja.

Para hacer un ejercicio comparativo a nivel cuantitativo, podemos utilizar los datos de  la Policía y el Ministerio de la Mujer que  ha anticipado sobre las últimas estadísticas que pertenecen a  las recientes victimas Eyvi, Juanta, Aracely y Estefani, hasta ayer,

Hoy, seguramente, serán dos nombres más  con recuento específico de casos por tipos de feminicidio y tipos de asesinato de mujeres (otras razones, no de género), sólo así podremos hacer una comparación crítica y completa del fenómeno del feminicidio o, mejor dicho, el asesinato íntimo.

Jenny Zúñiga Mouräo, periodista @JZperiodista

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